¿Es extraña esa pregunta? Pues sabes que la mayoría de la gente ama con la cabeza y con la barriga. Sí, esa es la combinación que hemos aprendido desde muy temprano. Los hombres, por ejemplo, al ligar con chicas hablan de “mariposas en el estómago” lo cual vendría siendo amor en la barriga.

Desafortunadamente, pocos saben amar con el corazón, aunque sea la vía más completa y sabia. Aquella que evitaría tanto sufrimiento y tantos errores.

Estas partes de nuestro cuerpo representan dinámicas. Indican cómo manejamos lo que sentimos y lo que queremos. Por supuesto que sirven aquí como "Representantes" de las diferentes maneras con que nos relacionamos con el otro.

Ama con la cabeza...

Quien ama con la cabeza, basa sus elecciones y sus actitudes principalmente en sus creencias, en sus verdades listas. Tiene reglas más inflexibles. Son personas más orgullosas y más duras. Generalmente, son llamadas de frías, racionales.

Quien ama con la cabeza en general no vuelve atrás en sus decisiones. Son personas que tienen dificultad para crear un comportamiento evaluando cada situación. Sus relaciones se basan en reglas y tienen mayor dificultad de perdonar, de relevar, de cambiar o de ceder.

Ama con la barriga...

Y quien ama con la barriga son personas extremadamente impulsivas, que suelen reaccionar al comportamiento del otro ya los propios deseos sin pensar. En general, no escogen. Se escogen. Y, cuando eligen, lo hacen más por emociones intensas y fugaces que por una decisión consciente y madura.

Las personas que aman con la barriga tienen mucha más facilidad de enamorarse que de mantener una relación estable y equilibrada. Sus comportamientos cambian de acuerdo con el comportamiento del otro o con su propio humor, que suele ser vulnerable también. Si sientes mariposas en el estómago al ligar con chicas puedes pensar que estás amando con el estómago también.

Ama con el corazón...

Y quien aprende a amar con el corazón sabe que alinear pensamiento y deseo es fundamental. Son personas que se dan cuenta de que el amor sin sufrimiento es que se deriva de un comportamiento basado en la razón, en la emoción y, sobre todo, en la intuición. Porque la intuición es el nombre que se da para la sabiduría interior, para la sutileza divina de cada uno.

Amar con el corazón exige autoconocimiento, personalidad refinada. Exige presencia. Entrenamiento diario. Conexión directa con verdades revisadas. Amar con el corazón se pide constancia tanto como cuidar del cuerpo todos los días, repitiendo rituales, adaptando los movimientos y adaptando según la dirección hacia la cual deseas seguir.

Si está comenzando a ligar con chicas comienza a decidir con que amas ¿Con el corazón el estómago o la cabeza?